Los bromuros , las bebidas de cola y la mili

 

Los Estados Unidos de América, son lo más en todo, en lo malo, en lo bueno, en recortar, en alargar, son el Yin y  yang.

Y os salgo por esta nimiedad, porque considero que tanto en su conducta, como en la forma de interpretar las leyes son especiales y les importa poco como se mueve el resto del mundo, sus leyes parece que se quedaron editadas en el Far West, después de su guerra civil y cuando las modifican las hacen según su particular criterio, en el caso que nos ocupa su  famoso FDA (Food and Drug Administration).

Si tiramos de mis posts anteriores, creo que he escrito por activa y por pasiva la historia de las Bebidas Refrescantes, con la cantidad de cambios que se han producido en sus aromas emulsionados aromatizados y gaseados o no, formando parte de toda la variedad de sabores  que desde los años de la Primera Guerra Mundial fueron apareciendo con gran diversidad de aplicaciones en todos los continentes.

Durante todos estos años  ,los técnicos del ramo hemos estado ensayando ,quitando y poniendo nuevos aditivos de acuerdo con los cambios a que nos obligaban las Reglamentaciones Técnico  Sanitarias correspondiente ,una veces por problemas de salud y otras por puro deseo de la tendencia del mercado.

Generalmente cuando un aditivo se desautoriza es porque se ha demostrado de alguna manera su peligrosidad.

Pero curiosamente los americanos norteños, en la actualidad siguen con aditivos que hace más de 40 años se prohibieron en Europa, tal es el caso del BVO (Aceite de Maíz Bromado).

Cuentan la crónicas que a finales de 1990 se presentó un hombre en un hospital estadounidense quejándose de dolor de cabeza, fatiga, confusión e incapacidad para controlar los movimientos corporales, según el llevaba un exceso de bebida de cola, después de ingresarlo y estudiarlo los médicos llegaron a la conclusión que no se debía al azúcar, ni la cafeína, lo que parece que lo llevó a esta emergencia fue el Bromuro.

bromuro

 

En principio, nos puede producir estupor que una Coca Cola o una Fanta….etc. Llevaran bromo en forma de bromuros, pero los que hicimos “La Mili”, sabemos que en algunos ejércitos era norma no escrita, añadir en ciertos momentos bromuro en el rancho (forma coloquial de llamarle a la comida) para reducir el libido de la tropa, por supuesto esto oficialmente no se producía pero según cuentan los abuelos era general en muchos ejércitos del mundo.

Los bromuros se usaron con frecuencia como sedante durante los siglos pasados, especialmente el bromuro potásico y el sódico, llegaron a tener  hasta 1950 casi tanta popularidad como la aspirina.

Si observamos la Tabla Periódica, vemos que bromo está en el grupo de los Halógenos  y por lo tanto tiene bastante afinidad en sus propiedades con el cloro y demás.

Lógicamente tienen facilidad para formar los iones correspondientes , como el Cloruro (Cl-) el Bromuro (Br-) ,el Ioduro ( I-) …..,actualmente está demostrado que la comunicación neuronal depende del intercambio de iones celulares.

La célula como unidad posee en su interior una concentración de sales hidratadas en forma iónica (iones de calcio, potasio, sodio cloruros…..), distinta a la del medio en donde se encuentran, esta diferencia les confiere una carga eléctrica que crea un gradiente de transmisión y por lo tanto una vía de comunicación entre todo el conjunto neuronal.

En el caso que el cloruro sea sustituido por el bromuro, parece ser que este tiene más facilidad de transmisión y en consecuencia ese exceso de aniones bromuro consigue que el interior de la neurona tenga más exceso de cargas negativas, este fenómeno se conoce como Hiperpolarización y su efecto produce una sensación de calma o sedación, que en la época que se usó y en pequeñas dosis parecía no ser peligroso.

El problema surge cuando se usa en exceso ,como puede ser en el caso de las bebidas que se fabricaron y probablemente se siguen fabricando con BVO ,ya que el bromuro se acumula durante cierto tiempo en el cuerpo y medicamente da lugar a reconocer un tipo de toxicidad denominada “Bromismo”.

Los bromuros son disruptores endocrinos (sustancias químicas ajenas al cuerpo humano) y cuando se ingiere el bromo compite por los mismos canales utilizados para capturar el yodo necesario para el organismo y consecuentemente puede producir problemas de salud en la tiroides y otros.

En el 2014 publiqué un post titulado “Las multinacionales de los refrescos y el BVO, en donde os relato los conocimientos que personalmente adquirí sobre el uso de este producto antes de que lo prohibieran en España, probablemente haya sido uno de los mejores aditivos para hacer emulsiones O/W, pero tenía la debilidad de que seguramente por defecto de fabricación del fabricante del aditivo, parte de bromo quedaba libre y lógicamente se podían producir los bromuros.

El artículo que relataba la entrada en el hospital del enfermo, señala también que solía tomar hasta 4 litros diarios y que la crisis se manifestó a los seis meses de realizar esta barbaridad, que fue la causante del ataque de bromismo.

La FDA sigue defendiendo la idea de que en la dosis autorizada de máximo 15 ppm en bebida terminada y adaptándose a la ingesta diaria normal, no existen problemas sanitarios.

Pero mi opinión es la de que cuando se llega a unas conclusiones, todos los Organismos Sanitarios deben acatar unas mismas normas.

Nos globalizamos solo para aquello que nos interesa.

 

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